La salud
Audiometrías e hipoacusia por ruido laboral: lo que dispara el protocolo
El protocolo de ruido no termina en un número. Define quién está expuesto a más de 85 dB, y de eso dependen las audiometrías, la nómina que se declara a la ART y la prueba frente a un reclamo por hipoacusia. Las audiometrías las hacen los médicos; el protocolo dice a quién.
Los controles
Quién se hace audiometría, cada cuánto y qué se mira
Tres normas encadenadas: el Decreto 351/79 fija el umbral, la Res. SRT 37/2010 la frecuencia y la Res. SRT 301/2011 qué cuenta como daño incipiente.
Más de 85 dB(A) Audiometría
- El artículo 92 del Decreto 351/79: «Todo trabajador expuesto a una dosis superior a 85 dB(A) de Nivel Sonoro continuo equivalente, deberá ser sometido a los exámenes audiométricos».
Cada año Y a los 6 meses
- La Res. SRT 37/2010 fija una audiometría tonal anual, por vía aérea y ósea, para los expuestos al ruido.
- Y a los seis meses del ingreso, una a cargo de la ART, para evaluar la susceptibilidad.
15 dB a 4000 Hz Susceptible
- La Res. SRT 301/2011 considera «susceptible al ruido» al trabajador cuya audiometría cae 15 dB o más en 4000 Hz respecto de la basal.
- La ART se lo notifica al empleador en diez días hábiles.
Si el umbral sube
Protectores sin interrupción, y después otro puesto
El mismo artículo 92 dice qué pasa si la audiometría muestra un aumento persistente del umbral: el trabajador tiene que usar protectores «en forma ininterrumpida». Y si el aumento sigue, «deberá ser transferido a otras tareas no ruidosas».
Es una consecuencia concreta, y casi nadie la conoce: el resultado de la audiometría puede obligar a reorganizar el trabajo. Para decidirlo con criterio, hace falta saber qué nivel tiene cada puesto.
El programa
Conservación de la audición
El Anexo V del Decreto 351/79 agrega que, cuando los trabajadores están expuestos a niveles iguales o superiores a los valores límite, «es necesario un programa completo de conservación de la audición que incluya pruebas audiométricas».
El programa empieza por la medición: sin el protocolo no se sabe quién entra, qué puestos hay que corregir primero ni qué protector corresponde.
Enfermedad profesional
La hipoacusia perceptiva está en el listado
El Decreto 658/96, Listado de Enfermedades Profesionales, incluye el agente «Ruido» con la «Hipoacusia perceptiva». Nombra actividades —metalurgia con percusión, herramientas neumáticas, textil, compresores y turbinas, maquinaria de madera, imprenta rotativa, recolección de residuos, entre otras— y cierra con una frase que alcanza a cualquiera: «Todo trabajo que importe exposición a una intensidad de presión sonora superior a 85 decibeles de nivel sonoro continuo equivalente».
Sin vuelta atrás
Indolora, y sin tratamiento
La guía práctica de la SRT lo dice sin rodeos: el deterioro auditivo «no provoca efectos visibles ni, en la mayoría de los casos, dolor alguno», y «no existe tratamiento médico» para el de origen laboral: «solo existe la prevención». Cuando el trabajador lo nota, el daño ya está hecho.
La incapacidad se evalúa con el baremo del Decreto 549/2025, que rige desde febrero de 2026: la pérdida auditiva bilateral, según la tabla AAO 1979 - AMA 1984.
Por qué medir
El protocolo es la prueba, y sólo sirve si es anterior
Ante un reclamo por hipoacusia, la pregunta es a qué nivel estaba expuesto ese trabajador, en ese puesto y en esa fecha. Si no hay protocolo, no hay cómo contestarla.
La nómina
Quién está expuesto
El empleador le entrega a la ART la nómina de trabajadores expuestos a cada agente de riesgo (Res. SRT 37/2010, art. 3.5), con su documentación respaldatoria. El protocolo es lo que permite armarla con números y no a ojo.
Los protectores
No reemplazan la medición
El artículo 91 del Decreto 351/79 dice que la atenuación del protector «se restará al nivel sonoro medido», y que tiene que estar certificada. Sin medición no hay a qué restarle nada, ni forma de justificar qué protector corresponde.
Ruido y químicos
Los ototóxicos suman
La guía de la SRT advierte que algunas sustancias, como el disulfuro de carbono y el tolueno, potencian el daño del ruido. Si tu proceso las usa, decínoslo: conviene tenerlo en cuenta al analizar los puestos.
Lo que hacemos nosotros
Medimos, y te decimos quién supera los 85
Nuestro trabajo es la medición y el protocolo: el nivel de cada puesto, la dosis de cada trabajador y el pico donde hay golpes. En las conclusiones marcamos qué puestos superan los 85 dB(A), para que el servicio de medicina laboral y la ART sepan a quién controlar.
Lo que no hacemos
Las audiometrías, no
Las audiometrías son estudios médicos: las hace el servicio de medicina del trabajo o la ART, según el caso. Si un trabajador ya tiene un descenso en la audiometría, mandanos el puesto y el horario: medimos ese puesto con prioridad.
¿Sabés quiénes de tu personal superan los 85 dB?
Mandanos por WhatsApp la dirección, el rubro y la cantidad de puestos con fuentes de ruido. Te pasamos el presupuesto cerrado el mismo día hábil.